Se unen funcionarios locales a iniciativa internacional para reducir nuevos casos de VIH para el 2030

Nevada News

Funcionarios de salud en el Sur de Nevada se unieron a un esfuerzo internacional para poner fin a una epidemia de SIDA que hasta el momento ha cobrado la vida de 39 millones de personas en todo el mundo.

También están haciendo un llamado a la comunidad para aumentar los esfuerzos de prevención y ayudar a evitar nuevos casos de VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana).

El Distrito de Salud del Sur de Nevada (SNHD) está adoptando un objetivo de tratamiento de tres pasos impulsado por las Naciones Unidas llamado 90-90-90  que las Naciones Unidas (ONU) describen como parte de “una oportunidad trascendental para sentar las bases para un mundo más sano, más justo y equitativo para las generaciones futuras”.

El objetivo es que el 90 por ciento de las personas con VIH sepan que son seropositivas, que el 90 por ciento de los diagnosticados reciban una combinación de medicamentos antirretrovirales; y que el 90 por ciento de quienes reciben ese tipo de terapia tengan supresión viral, o vean una reducción de su carga viral a niveles indetectables.

“Vamos a hacer un reto de recaudar fondos y tratar de combatir este problema para el año 2030”, dijo Joe Iser, director del SNHD, durante una conferencia de prensa el mes pasado y quien enfatizó la necesidad de una colaboración a nivel estatal donde la comunidad se comprometa a llegar a la meta del 90-90-90.

Un reporte de la División de Salud Pública y la Conducta, indicó que en 2017 en Nevada, 11,901 personas de entre 45 a 54 años vivían con VIH. El mayor número de portadores del virus eran de origen anglosajón, seguido por afroamericanos e hispanos.

Durante una conferencia de prensa en Las Vegas el martes 11 de diciembre, médicos y representantes del SNHD indicaron que buscan prevenir nuevos casos de VIH mediante entrenamiento a su personal, incremento al acceso a pruebas, y expansión de la Profilaxis de Pre-exposición (PrEP) que es cuando personas en alto riesgo de contraer ese virus, toman medicamentos diarios para disminuir su posibilidad de contraer infecciones.

El distrito de salud dijo que cuenta con varios compañeros de batalla pero que aún necesitan ayuda.

“Faltan recursos humanos y fondos”, dijo Iser. “Hacemos un llamado a los representantes de la industria hospitalaria, chefs, restaurantes”.

Esfuerzos locales

Según el SNHD, a nivel nacional, de 2012 a 2016 las tasas de nuevos diagnósticos de VIH disminuyeron, mientras que en el Condado Clark las tasas se han mantenido igual. La población del Condado de Clark representa el 73 por ciento de habitantes en Nevada, pero representó el 90 por ciento de los nuevos diagnósticos de VIH en Nevada en 2017.

“Cerca del 85 por ciento de nevadenses saben su estatus, pero estudios confirman que incluso el 70 por ciento de los nuevos contagios vienen precisamente de ese 15 por ciento que desconoce su estatus”, dijo el doctor Jerry Cade, director de servicios de VIH del Hospital UMC. “Si las personas supieran si son portadoras o no, harían todo lo posible por no transmitir el virus”.

Tratamiento y críticas

Nolo Galindo es parte del 90 por ciento que sabe su estatus, y a pesar de ser negativo, es usuario del PrEP. De acuerdo al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), las personas que tienen diferentes parejas sexuales y que no usan condones regularmente se encuentran en alto riesgo de contraer el VIH.

“Yo creo que como comunidad debemos protegernos, saber que si tomo esta medicina, parte de mi comunidad también estará protegida”, dijo Galindo, quien trabaja para la Clínica Familiar Huntridge, donde proveen exámenes de VIH y PrEP. “Esto es algo que tú mismo estás tomando y sabes que con eso tienes el control de tu cuerpo”.

Galindo indicó que desde 2012 ha estado tomando el suministro de 30 días, y aunque cuenta con seguro médico el co-pago es de $700 dólares al mes. La ayuda que recibe para costearlo es por medio de un programa ofrecido por el fabricante farmacéutico.

El Programa de Asistencia para Medicamentos contra el SIDA (ADAP), es otro programa financiado por el gobierno federal que provee medicamentos a personas con VIH de bajos recursos, sin seguro médico o con cobertura insuficiente.

Nolo Galindo toma el medicamento PrEP para evitar el contagio de VIH. Martes 11 de diciembre de 2018. (Foto: Yazmin Beltran/The Nevada Independent)

El CDC publicó un reporte con el costo anual para el cuidado de pacientes con VIH basándose en los gastos asociados con el uso de atención médica en cada etapa de la enfermedad.

En 2006 el costo se estimó en $19,912 dólares anuales y $23,000 al nivel de inflación en los Estados Unidos en 2010.

El costo promedio de cuidado para una persona portadora del VIH sin seguro médico es de entre $2,500 a $3,000 dólares por mes.

Cuando las personas logran estar bajo control, el SNHD busca referirlos a otros proveedores, aunque su enfoque principal es ayudar a beneficiarios de Medicaid o a quienes no tengan seguro médico.

Bajo ese panorama, y aunque señaló que es una persona abierta acerca del tema, Galindo reconoció que cuando a veces ha compartido en sus redes sociales que toma un medicamento para suprimir el VIH, le ha costado ataques y críticas.

“A veces me dicen ‘pues si estás tomando eso has de ser muy promiscuo’, de seguro te metes con cualquiera’”, dijo Galindo. “Pues la verdad es que no, yo no lo hago, pero si hay gente que sí lo hace, pues entonces mejor, porque así se están protegiendo”.

Esa experiencia lo ha llevado a sensibilizar a la comunidad hispana, específicamente a la indocumentada –que no cuenta con acceso a un seguro médico– acerca de los programas disponibles para quienes busquen tomar el medicamento como una alternativa adicional de protección.

En Nevada, los hispanos ocuparon el tercer lugar en la tasa de nuevos contagios en 2017 con un 30 por ciento, siendo el género masculino con el más alto número de contagios.

Un estudio de la CDC en 2015 indicó que a nivel nacional los hispanos representaron el 24 por ciento de todas las personas recientemente diagnosticadas con la infección.

Contagio y prevención

Las formas principales de contagio en los Estados Unidos, según el CDC, son no usar condones al tener relaciones sexuales con una persona que tiene el VIH, no tomar medicamentos para prevenirlo o tratarlo, o compartir agujas o jeringas con una persona VIH positiva.

Máquina expendedora de agujas y jeringas estériles en la sede principal de Trac B. Martes 18 de diciembre de 2018 (Foto: Yazmin Beltran/The Nevada Independent)

En un esfuerzo para reducir la transmisión de enfermedades infecciosas, incluyendo el VIH, en 2017 el SNHD, el programa de intercambio de jeringas Trac-B Exchange, y la Sociedad de Investigación y Educación del SIDA en Nevada (NARES) presentaron una máquina expendedora de agujas y jeringas estériles en la sede principal de Trac B ubicada en la intersección de los bulevares West Charleston y Jones.

Muestra de una caja de jeringas estériles que se ofrecen en la máquina expendedora en la sede principal de Trac B. Martes 18 de diciembre de 2018 (Foto: Yazmin Beltran/The Nevada Independent)

Iser informó que en los Estados Unidos 1 de cada 7 personas son portadoras del VIH y no lo saben, que jóvenes de 13 a 24 años de edad conforman el 20 por ciento de los nuevos diagnósticos médicos, y que proveer jeringas estériles es un método comprobado para limitar la transmisión de enfermedades en una comunidad.

Cuando la educación no es suficiente

Cade, quien desde 1985 trabaja en la clínica Wellness Center del UMC, que se enfoca en pacientes con VIH y SIDA, indicó que si bien se invierten millones de dólares en educación y es difícil persuadir el uso del condón, hay algo que logra convencer más que cualquier programa educativo.

“Lo único que hizo una diferencia en las estadísticas acerca de cómo cambiar el comportamiento humano”, dijo Cade, “era haber conocido a alguien que falleciera de SIDA”.

Entre las formas más comunes de transmisión de VIH registradas en 2017 en Nevada, el contacto sexual entre dos hombres ocupó el primer lugar con un 64 por ciento de personas infectadas, seguido por el contacto heterosexual que representó al 12 por ciento de la población viviendo con VIH.

Cade indicó que las únicas dos herramientas que él y un equipo de doctores tenían cuando iniciaron un programa educativo en la década de los 80, eran folletos de información y condones, que no fueron una respuesta a la crisis.

“Al principio de la epidemia del VIH, la cual comenzó el 5 de julio de 1981 hasta finales de 1995, eso para mí fue como si el mundo hubiese cambiado”, dijo Cade. “El mundo cambió de la noche a la mañana, la gente dejó de morir”.

Cade consideró que la dedicación, compromiso, fondos monetarios y las herramientas necesarias podrían contribuir a la futura eliminación del VIH.

“Esa es la verdadera meta a largo plazo del programa 90-90-90, y sé que es teóricamente, médicamente y científicamente factible”, dijo Cade. “La pregunta es, ¿podemos hacerlo? ¿Estamos dispuestos a hacer los sacrificios necesarios? De eso es lo que se trata”.

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