Exhortan autoridades del Sur de Nevada a vacunarse contra la influenza

Nevada News

Con la temporada de frío aumentan los riesgos de contraer enfermedades respiratorias, y el tema de la vacuna contra la influenza se convierte en centro de atención para autoridades de salud, pacientes, y hasta para quienes no creen en sus beneficios.

El Distrito de Salud reportó 980 hospitalizaciones y 62 decesos durante la temporada de influenza 2017-2018, mientras que, hasta el momento, en el Condado Clark se han reportado 20 hospitalizaciones desde el 17 de noviembre.

A nivel nacional y de acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) durante la temporada 2017-2018 casi 49 millones de personas contrajeron el virus, 959 mil fueron hospitalizadas, y se registraron 79,400 muertes a causa de la influenza.

Bajo ese panorama, el Distrito de Salud del Sur de Nevada (SNHD, por sus siglas en inglés) se ha unido a la Semana Nacional de Vacunación contra la Influenza con el fin de que la población se proteja contra los riesgos de esa enfermedad.

El doctor Fermin Leguen, director de servicios clínicos del SNHD, informó en entrevista telefónica con The Nevada Independent en Español acerca de los riesgos del virus de la influenza, posibles complicaciones y efectividad de la vacuna.

“La influenza es una enfermedad que se transmite de forma respiratoria a través del contacto cercano de las personas por las gotitas que salen a través de la boca o las fosas nasales cuando la persona tose o estornuda”, dijo Leguen. “Se calcula que estas gotitas pueden viajar hasta seis pies alrededor de la persona”.

Leguen agregó que estas gotas – las cuales contienen partículas del virus – al contacto con superficies sólidas como mesas, teléfonos o instrumentos de trabajo, pueden permanecer activas hasta 24 horas, haciendo que el virus se propague más fácilmente.

Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre, tos, dolor de cabeza y debilidad en el cuerpo. El doctor Leguen agregó que en algunos casos se pueden presentar episodios ligeros de diarrea, náusea y vómito.

Aunque los síntomas de la influenza son similares a los de un resfriado común o las alergias, existen diferencias que pueden ayudar a distinguirlos.

Los síntomas de un resfriado suelen durar hasta 2 semanas y se tratan con reposo y medicamentos de venta libre; mientras que los síntomas de alergias se tratan con antihistamínicos, descongestivos y esteroides nasales y duran el tiempo que los alérgenos están presentes.

Posibles complicaciones

Francisco Holguín Reyes recibe la vacuna contra la influenza durante una revisión anual de rutina en una oficina pediátrica al este de Las Vegas el martes 4 de diciembre de 2018. (Foto: Yazmin Beltrán).

El CDC recomienda la aplicación de la vacuna contra la influenza en personas de 6 meses de edad en adelante; pero el doctor Leguen agrega que aunque el virus afecta a cualquier grupo de edad en la población, los más sensibles son los niños, personas de la tercera edad, y mujeres embarazadas.

El virus de la influenza circula a finales de la época otoñal y a principios de la primavera, y aunque la mayoría de las personas quienes contraen el virus se recuperan sin que haya secuelas, en ocasiones se pueden presentar complicaciones graves que requieren hospitalización o causar la muerte.

“La influenza es transmitida por un virus que todos los años cambia de configuración. Esto quiere decir que el virus que circula un año no necesariamente vuelve a circular el próximo año”, dijo Leguen. “Es por eso que la vacuna que se utiliza contra la influenza tiene que ser diseñada cada año antes del comienzo de la temporada de influenza”.

Aunque la efectividad de la vacuna varía año con año, expertos aseguran que es la mejor forma de prevención contra el virus y sus complicaciones.

Un reporte del CDC publicado en el 2017 reveló que la vacuna contra la influenza redujo el número de muertes y hospitalizaciones en la sala de cuidados intensivos entre pacientes afectados.

El SNHD indicó que, de los adultos hospitalizados con influenza, los pacientes vacunados tenían un 59 por ciento menos de probabilidad de ser internados en una sala de cuidados intensivos.

Para las mujeres embarazadas, la vacuna contra la influenza puede proteger al bebé de contraer la influenza varios meses después del parto.

Aún cuando la tasa porcentual de efectividad se encuentra entre un 30 y 60 por ciento, la vacuna contra la influenza previene decenas de miles de hospitalizaciones cada año.

Puntos de vista opuestos

Juanita Reyes acompaña a sus dos hijos a un chequeo anual de rutina en una oficina de pediatría al este de Las Vegas en espera de obtener la vacuna contra la influenza. Martes 4 de diciembre de 2018. (Foto: Yazmin Beltrán).

Juanita Reyes, madre de dos jóvenes de 14 y 15 años de edad, ha vacunado a sus hijos desde que eran pequeños por temor a que adquieran el virus y posibles complicaciones.

“Siempre les he puesto la vacuna, cada año desde que eran niños y siempre les ha ayudado. No voy a decir que no les da la gripe porque sí les da, pero más lento, como de pasada, no tan grave”, dijo Reyes en entrevista el martes 4 de noviembre durante la visita médica anual para sus hijos.

De acuerdo con Reyes, ninguno de sus dos hijos ha presentado una reacción adversa a la vacuna, lo que a ella la hace sentir segura en cuanto a la efectividad de la vacuna.

“Mis hijos nunca han sido diagnosticados con la influenza así que para mí sí hace una gran diferencia vacunarlos”.

Pero aunque las autoridades de salud advierten acerca de la importancia de vacunarse para evitar la propagación del virus y sus posibles complicaciones, el CDC señala que las vacunas pueden presentar efectos secundarios.

“Algunas reacciones alérgicas comunes son dolor en el área de inyección, náusea y pérdida de equilibrio”, aseguró Leguen. “Existen otras reacciones que pueden ser severas como anafilaxia, la cual es una intoxicación severa a los componentes de la vacuna”.

Es justo el temor a presentar una reacción grave lo que ha llevado a Krista Hubbard a evitar vacunarse contra la influenza.

Hubbard, de 38 años, padece Lupus, una enfermedad autoinmune que afecta órganos vitales, y provoca inflamación generalizada, entre otros síntomas.

A pesar de que personas con condiciones médicas como las de ella son más susceptibles a contraer el virus de la influenza y a que su médico le ha indicado que se vacune en esta temporada, Hubbard consideró que no se siente segura.

Krista Hubbard indicó que no planea vacunarse esta temporada por temor a los posibles efectos secundarios de la vacuna contra la influenza. (Foto: Cortesía Krista Hubbard).

“Se supone que me deben de poner una doble dosis de la vacuna, ya que al sufrir de una enfermedad autoinmune es como tener el sistema inmunológico de una persona de edad mayor”, dijo Hubbard. “Aunque sé que mi dosis de vacuna debe ser doble, prefiero no vacunarme ya que creo es peor para mí”.

Hubbard comentó que ha visto reportes donde se atribuyen daños neurológicos asociados con Síndrome de Guillain-Barré (GBS por sus siglas en inglés), y que personas cercanas a ella han presentado reacciones adversas, incluyendo su novio, quien se enfermó después de haberse puesto la vacuna.

Estudios realizados por el CDC informan que el Síndrome de Guillain-Barré en muy raras ocasiones se desarrolla durante los días o semanas posteriores a la vacunación. Se estima que el riesgo de desarrollar GBS después de ser vacunado es de uno o dos casos por millón de dosis de vacunas contra la influenza. Otros estudios no han encontrado relación alguna entre el GBS y la vacuna contra la influenza.

“Creo que son bastantes las cosas negativas sobre la vacuna de la influenza”, dijo. “Creo que deben trabajar para mejorarla antes de dársela a las personas”.

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